¿Por qué la habitación de mi hijo es un desastre?
Ser limpios y ordenados
Algunos niños les gusta el orden, pero seamos sinceros, ¡la mayoría no! Sin embargo, es posible ver el piso del cuarto de tu hijo sin recurrir al soborno.
A los niños les emociona mantener su habitación limpia si se sienten
orgullosos de ella. ¿Por qué no dejar que ellos elijan sus propias
frazadas o fotos?
¿Hay espacio suficiente para que puedan poner todo en orden? ¡Las cajas
de almacenamiento que van debajo de la cama son prácticas! Reservate
diez minutos para ordenar la habitación, preguntales dónde va cada cosa
para que así sean ellos los que se hagan responsables de poner orden.
Hablá sobre los beneficios del orden, ¡y no te olvides de felicitarlos
cuando hayan terminado! Los niños dejan los juguetes y la ropa muy
rápido. Una vez al año hacé una buena inspección junto con tu hijo,
decidan juntos qué juguetes ya no va a usar y regálenlos. También podés
ayudar poniendo el ejemplo. Si el resto de la casa está (razonablemente)
limpia, lo más seguro es que tu hijo quiera ordenar también su
habitación. ¡Un poco de desorden está bien! Motivar a tu hijo, a que
mantenga todo en orden establecerá buenos hábitos para su futuro. Pero
si de vez en cuando se les pasa no ser ordenados, no hay porqué
avergonzarse de cerrar la puerta, ¡sólo por un ratito! ¿Estás ganando la
batalla de habitaciones desordenadas? Si es así, ¡nos encantaría
escuchar tus consejos!